“Si las personas y las cosas no se movieran

la angustia nos rodearía.
Si las hojas de los árboles no se movieran
que tristes estarían los árboles, … y nosotros!”

Así lo escribió el pintor francés Degás, el cual le encantaba pintar bailarinas.
Con estas palabras definió una gran verdad sobre el arte del ballet que explica, en parte, la gran popularidad de la danza hoy en día.

La danza a pasado de ser un entretenimiento de los reyes y sus cortes y del público de algunos teatros de opera importantes, a ser un gran espectáculo popular que hoy contemplan y disfrutan miles de personas de todo el mundo.

Es el único arte escénico que no conoce límites de lenguaje y que expresa una multitud de ideas, estados de ánimos y temas y que al mismo tiempo sorprende por la fantástica belleza del movimiento.

El ballet nos da la oportunidad de ver en el cuerpo humano la máxima expresión de la belleza. El adiestramiento y la formación de los bailarines que desarrollan el cuerpo de estos y lo aproximan a la perfección. Preparación física, inteligencia y sobre todo talento; son las materias primas que un arduo entrenamiento diario, que prosigue durante toda la carrera del bailarín, intenta perfeccionar.

La danza está unida, en esencia, a los movimientos de cada día: lo que ha hecho el teatro y el ballet, es prolongar y desarrollar los movimientos humanos básicos: andar, correr, saltar, girar y refinarlos dentro del lenguaje de una forma artística.

Así pues, al observar a los bailarines vemos a unos seres casi sobrehumanos que nos hacen entender y disfrutar de sus movimientos, aunque no los podamos reproducir.
Es una buena idea considerar en un principio la danza como un maravilloso desarrollo de habilidades atléticas.

Algunos creen que deben de entenderlo o encontrarle algún significado oculto. Este es un enfoque erróneo.
Si se contemplara el ballet como si viéramos los Juegos Olímpicos, instantáneamente el disfrutarían y entonces entenderían la belleza de la danza.

En nuestra escuela intentamos diariamente conseguir sentir, a través de nuestro cuerpo, todas estas sensaciones expresadas con anterioridad.

Todos sabemos que la danza clásica es uno de los primeros caminos que se le ofrece a un niño para empezar a iniciarse en el descubrimiento de estas mágicas sensaciones con su cuerpo. Por esta razón la dirección del centro desde el primer día imparte clases de Danza Clásica para todas las edades con el Método pedagógico de “Royal Academy of Dance” de Londres. Consideramos que es una metodología pensada para que TODO EL MUNDO pueda bailar y formarse en esta disciplina tan estricta pero tan beneficiosa para todo.


“TODO EL MUNDO”, porque todos tenemos derecho a poder desarrollar nuestra creatividad, habilidad muscular, sueños, etc… aprendiendo este arte que es LA DANZA.